Arantxa Gándara Ande
En la reanimación cardiopulmonar pediátrica avanzada, cada segundo cuenta, pero cada decisión cuenta aún más.
Contexto clínico
La reanimación cardiopulmonar avanzada (RCPA) en pediatría es un componente crítico en el manejo del paro cardiorrespiratorio infantil. A diferencia del adulto, las causas predominantes en niños suelen ser respiratorias y no cardiacas, lo que requiere estrategias específicas en ventilación, fármacos y manejo de ritmos.
El documento analizado revisa las actualizaciones más recientes del soporte vital avanzado pediátrico, con el propósito de estandarizar la atención, mejorar la supervivencia y optimizar el pronóstico neurológico. Se basa en las guías internacionales del ERC y ILCOR, incorporando algoritmos actualizados y recomendaciones prácticas para entornos hospitalarios y extrahospitalarios.
Hallazgos
El artículo describe el algoritmo renovado de RCPA, destacando: Relevancia de 5 ventilaciones iniciales antes de compresiones. Evaluación rápida del ritmo (desfibrilable vs no desfibrilable). Integración inmediata de monitorización, acceso vascular y manejo de vía aérea.
El documento además señala tres rutas alternativas según recursos y experiencia del reanimador: Ventilación bolsa-mascarilla (BVM) como herramienta inicial. Dispositivos supraglóticos. Intubación orotraqueal, con énfasis en evitar interrupciones en las compresiones. La vía aérea debe minimizar interrupciones y no retrasar intervenciones clave.
El soporte avanzado recomienda: Acceso IV o IO precoz (preferentemente intraóseo en paro).
Administración de adrenalina cada 3–5 minutos. Uso de amiodarona o lidocaína en ritmos desfibrilables persistentes.
En cuanto a la desfibrilación y manejo de ritmos el artículo recalca una carga inicial de 2 J/kg, seguida de 4 J/kg y hasta 10 J/kg en sucesivas descargas. Importancia de reducir al mínimo la pausa entre compresiones y choque. La correcta desfibrilación es esencial para revertir ritmos como FV/TV sin pulso.
Una RCP avanzada actualizada y sistemática disminuye tasas de mortalidad, acorta estancias hospitalarias y mejora los resultados neurológicos, impactando la carga global de enfermedad.
Conclusiones
El artículo destaca que la RCP avanzada pediátrica ha evolucionado hacia un enfoque más estructurado, dinámico y ajustado a la fisiología del niño.
Los elementos más críticos incluyen: Priorizar ventilación eficaz. Mantener compresiones de alta calidad sin interrupciones. Emplear desfibrilación rápida en ritmos chocables. Obtener acceso vascular e iniciar fármacos sin retraso. Asegurar un manejo avanzado de la vía aérea oportuno y no disruptivo.
En conjunto, estas actualizaciones mejoran la supervivencia y la probabilidad de buena función neurológica, reforzando la necesidad de aplicar las guías de forma consistente en todos los niveles de atención.
Referencia en formato APA (7ª ed.)
Ande, A. G. (2024). Reanimación cardiopulmonar avanzada en pediatría. NPunto, 7(80), 52-72.